La Fundación Latina de Cultura como espacio de reflexión y participación

Mayo de 2018

Por María Inés Franck

www.fundacionlatina.org

La Fundación Latina de Cultura nació allá por 1990 con el objetivo de constituir un espacio de reflexión y participación activa en ámbitos sociales, educativos y culturales de nuestro país.

Desde el comienzo congregó a estudiantes universitarios y a profesionales jóvenes que, con el entusiasmo de la juventud, estaban convencidos de la posibilidad real abierta ante ellos de generar cambios en el entorno, de modo de contribuir a la consecución del bien común, a un respeto honesto yo comprometido por los derechos de cada uno y a una mejora de la calidad de vida de todos.

Ese entusiasmo no se ha perdido, sino que más bien ha calibrado la dimensión del desafío que estos objetivos entrañan, de un modo más realista que en los comienzos. Hemos además valorado como se deben las herramientas que la tecnología y la comunicación actual nos proporcionan, y hemos hecho una opción por integrarnos al intercambio virtual y global de ideas, propuestas y reflexiones que conjuguen los saberes y disciplinas particulares con una visión ética que no renuncie a exigir al hombre una actitud comprometida con la verdad y el bien en todas las circunstancias, aún a costa de su propio interés y bienestar.

Por esta razón, el acento del trabajo de la Fundación Latina de Cultura en esta instancia está puesto en la generación de contenidos sobre los debates actuales que hoy sacuden a la humanidad, intentando llevar esa reflexión hacia las raíces y motivaciones fundamentales que gobiernan el comportamiento humano.

En esta búsqueda, hemos privilegiado hoy el debate sobre las cuestiones fundamentales de la vida humana, porque consideramos que, en este tema tan vapuleado actualmente, se juega la edificación de la sociedad y de la cultura, y no podemos sino darle una importancia central. Así, en este campo, hemos desarrollado espacios como el Observatorio Internacional de Políticas Públicas y Familia y el Centro de Bioética, Persona y Familia.

Una palabra aún sobre nuestra inspiración básica. El hilo de fondo de nuestro aporte está basado en el pensamiento de la doctrina social cristiana. No por una afiliación irreflexiva, sino por haber descubierto vivencialmente la profunda sabiduría que esta doctrina entraña. Sabiduría que necesita hoy acuciantemente ser completada por las disciplinas científicas y humanísticas con todo el desarrollo que presentan en la actualidad.

Como nos interesa también esta una visión plena de identidad, hemos generado el ámbito virtual de Tiempo de Evangelizar, desde el cual intercambiamos y debatimos sobre el derecho a cultivar esta identidad, y la mejor forma de expresarla públicamente. No intentamos ser dogmáticos ni pontificar. Nuestra pretensión consiste en incorporarnos al debate contemporáneo en igualdad de condiciones con otros grupos y personas. Nada más, pero tampoco nada menos.

Nuestro compromiso, entonces, es doble: por un parte, para con los principios fundamentales que rigen hoy y siempre la búsqueda humana de la felicidad, y por la otra, para con el arte y la ciencia que permiten a esos principios encarnarse en una sociedad y una cultura determinadas.

Más adelante estos ejes podrán pasar a un segundo plano, reemplazados por otros que se revelen nucleares dentro de un tiempo. Porque de esto se trata: de acompañar el proceso humano tan apasionante de descubrirse a sí mismo y de llevar a las realizaciones sociales el intento de potenciar cada vez mejor la verdadera naturaleza de la persona para bien de todos los hombres y mujeres de nuestro siglo.

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